Con motivo de los 100 años de Maximum illud, el gran documento
misionero de Benedicto XV, el papa
Francisco nos ha invitado a celebrar un Mes Misionero Extraordinario. El Santo Padre quiere que despertemos en nosotros la conciencia de la misión
ad gentes y retomemos
con nuevo impulso la responsabilidad de la Iglesia entera en proclamar
el Evangelio a todos. La urgencia de este anuncio
nos exige una auténtica "conversión
misionera", para cumplir el mandato pascual de Jesús: "Id al mundo
entero y pro- clamad el Evangelio" (Mc 16,15).
El lema "Bautizados
y enviados" nos habla de que todos hemos sido llamados a caminar por
el mundo llevando en el corazón, en los labios
y en la vida el más precioso
regalo: la Buena Noticia de Jesús.
Todos los bautizados –y, entre ellos, por supuesto, los jóvenes– hemos
de llenar de ardor y pasión misionera nuestra vida. Nuestro
espejo son los misioneros, que se entregan
a los más pobres para que todos los rincones del mundo donde hay oscuridad se llenen de la luz y el
gozo que proyecta la presencia del Resucitado.

Nosotros elegimos la S.I.C. de la Merced para esa celebración extraordinaria de la Eucaristía del Domund. Nuestro Obispo fue el encargado de presidirla y tanto para las peticiones como para el ofertorio contamos con la colaboración de los grupos de catequesis del Colegio San Vicente de Paúl y la inestimable ayuda de sus catequistas. Nuestros colaboradores de la Delegación de Misiones estuvieron presentes en toda la organización y celebración del acto
Preciosos Domingo Mundial de las Misiones en Huelva
Que María la gran misionera, acreciente cada día
en nosotros/as el deseo de llevar a Jesús a los demás.